martes, 1 de febrero de 2011

36-B

36-B, sí, 36-B, no 38 como hubiera querido, pero bueno, el Dr. es quien sabe, me dijo que 38 era mucho, que mi pecho no estaba para más y eso que mi amiga Doris (quien la viera con su tamañito) se montó unas 38, pero bueno, él es quien sabe.

Acá voy, en unos minutos estaré en el pabellón, esperamos al anestesiólogo para que me ponga a dormir, un sueño profundo que me va a llevar a cumplir mi sueño, porque qué difícil es esta vida moderna sin lolas. Eso lo sabe mi mamá y muy a pesar de sus primeras reacciones, siempre negativas, siempre de dudas, terminó apoyándome, tan linda mi viejita, ella ha sido un gran valor para mí y mis hermanas. Mi papá, en cambio, es otro tema.

Otro tema.

Cuando mi mamá salió embarazada de mí estaban buscando, por tercera vez al varón, a ese que iba a prolongar el nombre y el apellido de papá. El muchacho que iba a jugar pelota, que iba a caerse a golpes, que iba a escupir en el piso, tomar cerveza de grande y todas esas cosas, pero no, ese muchacho no llegó.

Eso sí se emocionó mucho cuando comencé a jugar algo de fútbol, aunque claro, como jugaba como una niña y me daba miedo, pues se desilusionó rápido

Hay que entender a mi papá, y hasta tenerle un poco de lástima, no sé si la palabra sea fuerte, pero es que el pobre ni nietos tiene, mis dos hermanas casadas tienen una, dos niñas y la otra una bebé que es para comérsela, es decir, las mujeres reinan en la casa, creo que por ahí deben andar aún el guante, el bate y las pelotas que compró cuando nací, esperando aún al varoncito que las estrene.

36-B

No crean que no me da un poco a de miedo esta operación, no es como cuando me operé la nariz, saben como es esta sociedad, mientras más buenota estás, mejor, mi papá, otra vez mi papá, decía que en la vida había solamente dos profesiones respetables, médicos y abogados, que eran algo así como las profesiones originarias, que de resto, la sociedad no necesitaba a las demás, yo para arrecharlo le recordaba aquello de la profesión más antigua del mundo. Bueno, me desvié, el punto es que dentro de los médicos, no sé si los cirujanos plásticos sean los más respetados, pero ciertamente en este país son los más buscados, mira cualquier mujer en las calles, viejas que parecen muñecas inflables, todas estiradas, con las bembotas y las caras inexpresivas. Es más, todas parecen hermanas, o familias, todas son iguales. Después, las ves compitiendo con las muchachas en la ropa como si tuvieran quince. Envejecer es terrible, pero hacerlo sin dignidad es peor. En eso, mi viejita es un ejemplo, como mucho se cubre las canas, eso sí, nunca sale sin maquillarse, porque en su época no había silicón ni botox, pero sí era la regla maquillarse, estar bien bonita y presentable.

Qué tipo de culo irá con unos 36-B, porque ahora los culos también se operan, cómo puede una mujer, poco dotada de nacimiento y limpia conseguir marido en estos días. No está fácil. Deberá ser una mujer llena de virtudes, estudiada, que cocine, que planche y todo eso, porque la igualdad puede que haya llegado a las oficinas, al mundo empresarial y hasta al ejército, pero a las casas no, aún hoy en día una mujer que no cocine, lave o planche está tan en desventaja, como una sin lolas y sin culo.

Por cierto, pensando pendejadas mientras viene el anestesiólogo, me pregunto si un hombre que barra el piso, lave un plato y ponga a funcionar una lavadora es menos hombre que el machote que no hace nada. Digo yo.

Será que 36-B es suficiente, la bichita de Doris va a tener más que yo. Será que me monto las nalgas también?

Bueno, por Dios, este señor sí tarda. Escuché que hay otras operaciones en paralelo, me pregunto si en todas las clínicas pasa esto o es solamente en estos centros estéticos que se anuncian en las revistas del domingo y en pendones en las plantas bajas de los edificios donde funcionan. COÑO, este sitio será seguro, ay mamá, quien me manda a meterme en esto. Ya, ya, inhala, exhala. Acá se operaron Doris, la Negra y Dayana y ninguna se murió o se les han espichado las lolas. Ay Dios, será que esto tiene control sanitario o terapia intensiva? No me acuerdo si fue en ER o en Gray´s Anathomy donde a una mujer que le iban a operar los senos algo salió mal y le dio una pálida, casi se queda, mala suerte, era su día, hoy siento que no es el mío.

Los nervios siempre me han hecho pensar en mariqueras. Ya, cancelado y transmutado.

Apúrate mijo, no eres tú quien tiene una bata abierta por detrás, con las nalgas al aire y en esta sala tan fría.

Hablando de batas y todo eso, cuando decidí ponerme mis potentes 36-B me puse a ahorrar, a hacer dobles turnos para conseguir el dinero, pero no fue sino hasta hace poco que me di cuenta que ninguna de mis franelitas, blusitas y suéteres me van a quedar. No sé si nadie piensa en eso o fui yo nada más. Y cuando salí a comprar me pasó algo curioso, hasta los maniquíes están operadas, ya no son las calvas flaquitas de mi niñez, no, ahora tienen tremendas tetotas, porque a ese tamaño no se les puede decir pechos, ni senos, mamarro de tamaño son tetotas.

Aja acá viene por fin el maestro de la anestesia, no está ni tan mal, será bueno, porque al menos lo está. Seguro que está casado, pero tiene pinta de monta cachos, como todos los que me tocan a mí, pero algún día cambiará mi suerte y me encontraré con un hombre bueno, que me quiera. Aunque hombres en lo menos que hay, porque los bonitos, son locas, los solteros son un asco, no se casan, claro con este mujerero loco que anda por las calles. Los buenos, que están casados o son muy fieles o son unos bichos, como los que me consigo yo, insisto. Pero no pierdo la esperanza de casarme bien casada algún cuando este país se moderno.

Porque les digo algo, si en esta sociedad es jodido ser mujer, que quedará para nosotras los travestis.

Ah, la anestesia. 36-B nos vemos pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario