martes, 30 de octubre de 2012

La verdadera tragedia de Sandy

Las imágenes no pueden ser más elocuentes, más gráficas. El agua lo cubre todo, los árboles obstaculizan las calles, lanchas y otras embarcaciones ocupan las vías tradicionales para los carros. Los muelles desmembrados, las fachadas en ruinas y los pueblos sumidos en dolor. Sandy es un nombre muy dulce para algo tan destructor. New Jersy lo sabe, lo saben en Manhattan, en Cuba, en Jamaica, por donde quiera que hayan sentido el vaivén de sus vientos.

El saldo trágico indica que tanta devastación dejó 10 personas fallecidas y millones de dólares en daños materiales. Muchas más vidas se salvaron por la oportuna acción de los gobiernos regionales y el Federal, las evacuaciones fueron oportunas y coordinadas, en orden.

La tormenta llegó en plena recta final de la campaña electoral y, como era de esperarse, el Presidente Obama canceló sus actos en el importantísimo estado de la Florida para estar en la Casa Blanca, al mando de una nación que observaba en vilo como la tormenta del nombre de niña bella se acercaba con su poderosa carga de horror. No hubo discursos heroicos, nadie se atrevió a vociferar que si la naturaleza se oponía, lucharían hasta hacerla obedecer. No hubo nadie preguntando por el paradero de Mr Barack.

Hoy, ya pasada la peor parte, las personas desalojadas retornan a sus hogares, todo permanece donde lo dejaron, nadie entró a saquear, nadie aprovechó la tragedia. Aún hay zonas afectadas por la caída del tendido eléctrico, pero esperarán unas horas para volver a tener luz.

Los dueños de las casas afectadas, si estaban aseguradas, recibirán sus pagos, tal vez con las trabas pertinentes de las aseguradoras. Aquellos sin seguros, recibirán ayudas para reparar sus viviendas, no irán a parar a refugios y nadie les pedirá sus votos a cambio de una casa.

Qué país tan triste. Prevención, control de crisis, líderes que no están pendientes de los votos, respuestas inmediatas, sistemas que funcionan, dignidad y respeto.

Qué tragedia es el capitalismo.


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