domingo, 29 de noviembre de 2009

a mis sobrinos

Empezando por el final, por el nacimiento esperado,
todo se ha dicho y muy poco se ha ocultado,
la hija del primogénito nos ha alegrado con su llegada,
por eso te celebramos bella Valeria, muy amada.

Con tu cara de latino tu sobrada actitud,
que nos hunde en un gesto de eterna gratitud,
que dirigimos día a día al Dios del cielo,
nos reímos de tus ocurrencias, Louis Tomasiell.

Eres coqueta y alegre, una miss en miniatura,
eres risa y sabor, eres una increíble "criatura"
No te cansas de sorprender con tu vuelo de golondrina,
ni te cansas de ser graciosa, Roangeli, mi sobrina.

Y ahí estás tú, mi única y amada ahijada,
bella, delicada y dulcemente agraciada,
una princesa que desde el primer día amaría,
dueña de mi corazón, Alessandra María.

El último por ahora, el mayor, el casi hombre,
tú que de tu padre llevas el nombre,
y que la madurez te ha dado un qué se yo y un no sé,
que te definirá en la vida, callado Ronald José.

El patriota

Si algo sabe Hugo Chávez es usar la palabra para molestar. Decir sandeces para irritar, es algo así como un rock violento y satánico a los oídos de una doña beata y temerosa de Dios, el efecto es el mismo, el horror y el escozor.

Chávez sabe hacerlo, llama escuálidos a unos, a otros les acusa de poner la gran plasta, a Uribe solamente falta que lo llame marico. A Bush le dijo diablo y borracho, entre otras. Ha amenazado con guerras, con sacar los tanques, con invadir, con freír en aceite (de sus primeras joyas) y un sin fin más de expresiones de una hemorragia verbal incontenible.

Pero la semana pasada dijo una realmente preocupante.

Las palabras textuales son tan irrelevantes, que no voy a fastidiar a nadie con una cita. Basta, eso sí, recordar la esencia de lo que dijo, y miren que sí dijo algo, porque llamar a Idi Amin Dada patriota y nacionalista es algo así como llamar a Hitler defensor de las buenas causas o a Milosevik buen niño explorador.

Lo preocupante de todo esto es que las palabras del presidente no solamente reflejan una sangrienta ignorancia de la historia o, peor aún, una irrefrenable necesidad de re escribir la historia internacional como lo ha hecho con la nacional, sino que reflejan hasta donde puede llevar su bizarra guerra mental contra el "imperialismo".

Preocupa que para el Teniente Coronel Chávez pueda existir algo así como el genocidio bueno o el malo, o el terrorismo bueno (como el del Chacal, a quien también defendió, por segunda vez). Idi Amin fue un asesino sangriento, despiadado, un loco, un enfermo de poder que decía comunicarse con Dios y que éste le ordenaba matar, y alguien que, otras extravagancias y demencias, se comía a sus enemigos, definitivamente para él la venganza sí era un plato que se comía, frío o caliente . Preocupa que el enajenado que lleva la banda presidencial reivindique de alguna manera a un personaje como éste (o como a Ilich Ramírez AKA Carlos el Chacal), porque un genocidio no puede justificarse de manera alguna, porque una bomba o una bala no conocen de idieologías. Un fanático de la derecha nacionalista Irlandesa que mata a unos ingleses a la salida de una iglesia anglicana es lo mismo que un pakistaní que vuela un autobús en Gaza o es lo mismo que el etarra que coloca una bomba en un carro en Madrid o el miliciano checheno que ataca una escuela en Rusia. TODOS son criminales, todos se justifican bajo esa grotesca entelequia que es el nacionalismo.

Ese mismo nacionalismo que Chávez trata de exaltar al llamar a la guerra contra Colombia o al llamar a defender a la revolución (o a él), de un Imperio que nunca vendrá.

Por que hay algo claro en todo esto, el amor torcido por una patria choreta, desfigurada y horrenda como la de Idi Amin, como la de Hitler, como la de Chávez es capaz de justificar la muerte de los traidores e infieles para que sobreviva alguien, para que sobreviva el verdadero patriota.

Salve Idi Amin, salve a los patriotas.

Dios (nos) salve a nosotros

lunes, 9 de noviembre de 2009

El Comandante dixit

El presidente Chávez no deja de asombrarnos, su claridad para encontrar soluciones sencillas a grandes problemas solamente puede ser superada por sus incansable poder de oratoria y voluntad de esfínteres (hasta 6 horas sin pararse a orinar, es eso todo un logro), Listemos algunas de sus brillantes soluciones y veamos que son realmente brillantes, en especial en estos días de escaza luz e iluminación:

Lo que dijo
Falta el agua: a bañarse con totumas.
Le llega el agua: a bañarse en tres minutos

Mi aporte:
Falta el agua: espere al día siguiente, de pronto llega, eso sí, absténgase de sudar y si lo hace que sea en relaciones sexuales, al menos tendrá en aroma del éxito.
Le llegó el agua: organice baños de a dos en dos o duchas comunales, varios a la vez, eso sí, no pueden durar más de tres minutos en total. Si ha esperado el agua desde el día anterior, pero sudó teniendo sexo, aprovecho y báñese con su pareja, quien quita que pueda hacerlo dos días seguidos.

Análisis: Chávez es genial. Al cargar tobos usted ejercita piernas, brazos, abdominales y espalda. Los baños en tres minutos, comunales y socilistas promulgan la unión familiar, la cercanía entre amigos.

Lo que dijo:
Problemas de luz: suspendan el consumo excesivo que significa la navidad. Si usted gasta más electricidad (lo que genera ingresos a las compañías estadales de electricidad) se le va a cortar el servicio. Aproveche la luz del sol hasta que pueda.

Mi aporte:
Ni se les ocurra encender la Cruz del Avila.

Análisis:
La navidad es mucha luz, mucha comida, mucha caña y mucha gastadera. Mejor ahorrar en luz, que la caña, la comida y los regalos se consiguen gratis. Por otra parte, para qué generarle ganancias al estado, eso es tan capitalista. En cuanto a la cruz del Avila, para qué darle un blanco tan fácil a los colombianos.

En dos ejemplos vemos la gran capacidad de estadista de nuestro comandante, que pide armar a la población, para que se prepare para una guerra, mientras por otro lado crean un plan de desarme. Eso es visión, coherencia y sabiduría.

Así, así, así es que se gobierna.

martes, 8 de septiembre de 2009

Para mi amiga July Mary Fermín

Amistad

Dos letras hacen una palabra, como dos personas una amistad,

Dos notas son el comienzo de una buena sinfonía,

Cuando hay amistad hay vida, jamás hay aganonía,

Porque un amigo es luz cuando hay oscuridad.

Por eso ven, July, muy querida amiga mía,

Celebremos este encuentrol al compás de los trinares,

Con el cantar de las aves y el golpear de las olas,

Porque mucho saben de amistad lo eternos mares,

Que van y regresan a la orilla que los espera a solas.

Así es la amistad, de dos almas que se encuentran,

Una busca y luego obtiene, otra da porque dar es necesario,

Pero las dos se acompañan sin importar el horario,

Porque sus tiempos se van en horas que se secuestran,

Para el disfrute y el gozo, en hablar y el callar,

Porque así es la amistad, es palabra y es silencio,

Es navegar en las rocas, sin temor a encallar

Y es el aroma que nos inunda, como suave incienso.

martes, 11 de agosto de 2009

La hora heróica

El afán de nuestro presidente por una guerra, por la confrontación y por el pleito, bien le puede venir por lo militar, lo cuartelario y lo cuatrero, pero hay algo que puede sumarle a su deseo de pelear.

Todas las revoluciones, con sus líderes al mando, han tenido una gesta heróica, han luchado, invadido, ganado. La Bastilla, El Moncada, la caída de los Zares, la marcha de Mao. Hasta las máquinas ganaron la batalla en la revolución industrial. Pero Chávez, qué tiene? La única vez que salió al campo de batalla se rindió, no logró el objetivo militar y peor aún, vandió a sus compañeros.

Chávez tampoco tiene una larga resistencia, como Fidel Castro con el bloqueo, o como los soviéticos, enfrentados a la mitad del mundo, representada por la OTAN o como la revolución Islámica, enfrentada a todo y ya. No, tampoco tiene algo así. Por eso ha buscado de mil maneras una guerra, un bloqueo, un enemigo que lo encare y le rete a salir pal medio.

Chávez ha hablado de la guerra de los 500 años si nos invaden por el petroleo, es casi tan patético como Sadam, prometiendo la madre de todas las batallas. Cerremos los ojos y veamos dos posibles Chávez: el primer, fusil en mano, saliendo de la escotilla de un tanque, alzando la bandera de Venezuela sobre un campo lleno de cadáveres invasores. El segundo, sentado en una esquina haciendo la mejor interpretación de Roberto Durán y clamando: "no más", tirando la toalla, como lo hizo el púgil panameño ante Ray Leonard. Si me preguntan, sólo por curiosidad, veo al segundo, clarito, clarito.

Sencillamente, no da la talla y mucho menos la hora heróica.

viernes, 19 de junio de 2009

La arenga

Hay algo que sospecho, una de esas casi certezas que te dan vueltas en la cabeza, de un lado a otro y con cada segundo se hace más grande.

El presidente ha visto demasiadas películas, en especial las épicas y las de guerra, esas donde el gran línder arenga a su pueblo, a su ejército, a sus congéneres. Los estimula, espada en mano, a ir a una batalla casi perdida, donde el enemigo los supera en hombres, en armas y en equipamiento, pero ¡nunca en valor! ¡nunca en compromiso! y claro, el enemigo no tiene un líder como él.

Eso es lo que recuerdo en cada cadena, en cada Aló Presidente, cada vez que el Presidente está en la radio o la televisión. Cierro los ojos y lo veo ahí, con falda escocesa, pintada la cara de azul, con la espada en la mano (la misma que camina y ha hecho cojear a la América Latina), cual Willian Wallace en Corazón Valiente, gritando que podrán quitarnos todo, menos la libertad. 

O tal vez podemos ver a nuestro gran y único líder, ataviado en sus colores militares, casco en mano, como el General Patton, hablando del papel fundamental de cada soldado, que no mueren, simplemente se desvanecen hacia la gloria eterna.

Pero por más que trate de engañarme, con los ojos cerrados, no puedo. Chávez no es Wallace y menos es Patton y sus enemigos no son los ingleses o los japoneses, alemanes o italianos. Los enemigos de la revolución son tan venezolanos como los mismos revolucionarios o hasta más, porque no cuentan con cubanos, iraníes o soldados de otras latitudes.

Tampoco son los tiempos para eso. No peleamos por la independencia o contra una amenaza mundial, de hecho, no debería haber pelea alguna, a no ser una abierta guerra al hampa. Pero no es así.

Esto me trae a una última gran arenga. La de Aragon en el Señor de los Anillos, El Regreso del Rey, tremendo discurso a los pies de las puertas negras de Mordor, esa sí es la manera de llamar a una guerra, hasta provoca pelearla. Pero esa pelea ni se dio. Los pequeños y escurridizos Hobbits ganaron la lucha sin lanzar ni un golpe, con más inteligencia. Algo que puede faltar en las grandes arengas, especialmente las que se dicen con el corazón o las tripas.

Pero eso es lo que hay. Muchas palabras, poco cerebro




miércoles, 17 de junio de 2009

Mi Amiga (para Eliana Suárez con mucho cariño)

Temple y corazón hechos mujer piel canela, 
tan fuerte y segura como una diosa,
tan suave y sutil como una delicada tela,
con su andar de amazona, altiva, bella, graciosa.

Una amiga como pocas, generosa y honesta,
de palabra solidaria y en acción muy bondadosa,
su sonrisa apacigua la tempestad en la floresta
y sus palabras traen paz de manera prodigiosa.

Y que buena compañía a la hora de comer,
pues se deleita en grande con el cuchillo en mano,
y ante una parrilla no esconde su proceder
pues no hay yuca, hallaquita o carne que con ella se pida en vano.